14-M DIYA DE LUITA ESTUDIANTIL

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     Desde UNIVERSIDAT y las y los estudiantes independentistas de Aragón acudiremos a las jornadas de lucha y manifestaciones convocadas por todo el país para el próximo jueves 14 de marzo. Entendemos imprescindible esta lucha y el establecimiento de unas dinámicas de movilización continua ante el mayor ataque a la educación que se ha registrado en la historia del país desde las purgas de maestros y maestras tras la Guerra de españa, la llamada Ley Wert o LOCME.

  Esta ley plantea unos objetivos claros: segregar, elitizar, privatizar y españolizar; y el estudiantado aragonés no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo destruyen nuestro sistema educativo, que, si esta ley se aprueba, nunca volverá a ser como antes. Pero el problema no es esta ley y el sistema actual no es perfecto, ni si quiera deseable (aunque mejor que el futuro que planean para nosotras). Esta ley forma parte de una serie de reformas (12 desde la llegada de la “democracia”, todas basadas en la ley franquista) que muestran una clara tendencia: limitar el acceso de la clase trabajadora a la educación, utilizarla para alienar al estudiantado obrero y españolizarlo y aumentar los beneficios de la empresa privada privatizando un derecho básico como es la educación (al igual que hacen con la sanidad, por ejemplo).

  Ante ello la lucha estudiantil no debe ser ninista, sino propositiva. Por ello apostamos por una educación aragonesa; gratuita; absolutamente pública; de calidad y popular, esto es, bajo control de la comunidad educativa y al servicio de la clase trabajadora, que se base en las teorías del conocimiento y el aprendizaje y no en programas de objetivos orientados al trabajo en las empresas. Planteamos una educación que enseñe a pensar y a aprender, y no un servicio de formación de mano de obra barata, de «Profesionales Básicos», como pretende la Ley Wert.

A educación no se vende, s’esfiende!

Entalto a luita estudiantil!

Las convocatorias son:

Zaragoza: Manifestación 12h Campus Plaza San Francisco
Teruel: Concentración 18h Plaza San Juan
Uesca: Concentración 12h Plaza Cervantes

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Dos estudiantes de secundaria, juzgados por defender sus derechos [Zaragoza]

Chusticia verda

Nos enterábamos esta semana de que finalmente Hugo y Rebeca, las dos estudiantes de secundaria denunciadas por la Consejera de Educación Dolores Serrat, han sido citadas a comparecer en el Juzgado Central de Instrucción de la plaza del Pilar nº 2 (Zaragoza), este viernes 1 de febrero, a las 10:00h de la mañana, para tomarles declaración en calidad de imputadas por coacciones, bajo apercibimiento de Ley. Su “crimen”, haber participado en el montaje de una escultura de tuppers en la Calle Alfonso de Zaragoza convocada por Marea Verde Aragón el pasado 12 de Enero.Y, por supuesto, ser estudiantes en lucha.

Denunciamos ésto como un nuevo intento; falto de vergüenza, aberrante y asqueroso, de meter miedo al estudiantadado y la juventud en lucha y de criminalizar las luchas y protestas populares. Ante ello exigimos la inmediata retirada de los cargos impuestos por la Consejera de Educación contra estas dos estudiantes que solamente tratan de conseguir un futuro más allá de la pura indigencia analfabeta y la dimisión inmediata de Dolores Serrat. Con este acto Serrat nos demuestra una vez más de qué materia está hecha y hasta donde está dispuesta a llegar para arrebatarnos nuestro derecho a la educación.
    Asimismo, llamamos a participar en las movilizaciones de apoyo convocadas por Marea Verde:
  • Concentración el viernes 1, a las 9:00h a las puertas del Juzgado.
  • Manifestación el sábado 2, a las 19:30h desde Plaza Espanya.
    Por una educación publica, popular, aragonesa, gratuita y de calidat!
    Solidaridat con Hugo y Rebeca!
    Dolores Serrat dimisión!

Valoración del Claustro Universitario

universidat abandona el claustro

Ayer,  18 de diciembre de 2012, se celebró la primera reunión del Claustro de la Universidad de Zaragoza, después de las pasadas elecciones del 19 de noviembre, en las que Universidat obtuvo 5 claustrales en Aragón.

Universidat – estudiants independentistas y revolucionarias d’Aragón queremos exponer los siguientes hechos:

El primer lugar como veníamos denunciando desde Universidat no creemos en la falsa democracia que representa este Claustro ya que las y los estudiantes somos una minoría y no estamos representados en ella como correspondería, por tanto hemos decidido levantarnos de nuestros asientos y ausentarnos durante la elección de representantes de estudiantes en el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza.

Después, durante la mañana habíamos preparado varias intervenciones sobre la relación entre la Universidad de Zaragoza y el Estado de Israel, el derecho a huelga de las y los universitarios, así como sobre accesibilidad a la universidad, la cual fue aprobada en 2008 a propuesta nuestra y que nunca se ha llegado a realizar.

Justo antes de comenzar el turno de intervenciones los estudiantes, la Mesa del Claustro ha anunciado que la intervención de Universidat sobre Israel “no tiene nada que ver con el discurso del Rector” y por tanto no se nos permitía leerla, hecho que nunca había sucedido anteriormente.

Nuestra indignación se ha acrecentado cuando el claustral de UDE (extrema derecha española) por la Facultad de Derecho, Iñigo Monforte, ha leído una nota declarando que Bildu y Sortu son el brazo político de ETA y ha amenazado con mas violencia si se volvía a intentar dar voz “a esta gentuza”, seguido ha continuado leyendo otra moción “contra la violencia en las huelgas” en la que ha dicho que tanto la Universidad de Zaragoza, los huelguistas y nuestro colectivo somos unos violentos proetarras.

En esta situación nuestro compañero Iñigo Guitarte ha tenido que defender a nuestros militantes delante de todo el publico, criticando la actitud antidemocrática del Claustro y preguntando si “quizás la ETA tenia mucho que ver con el discurso del Rector”, ante estas palabras la Presidenta de la Mesa nos ha recomendado “aprovechar mejor el tiempo de intervención” y contestándole “sabemos como aprovechar bien nuestro tiempo” hemos roto la moción, y al grito de “Entalto Palestina libre!” hemos abandonado nuevamente la sala.

Por la tarde, después del parón para comer, destacar la intervención de nuestras compañeras de La Algara que han criticado lo acontecido en el mes de septiembre en la Facultad de Económicas con la charla que grupos de extrema derecha reventaron y han defendido que la Universidad de Zaragoza debe ser un espacio donde defender una solución dialogada y negociada para conseguir la paz.

También el representante del Personal de administración y Servicios del Bloque Aragonés ha realizado un discurso muy interesante. A continuación, hemos apoyado todas aquellas mociones que planteaban o defendían principios acordes con nuestro programa e ideología, por una universidad publica, popular, aragonesa, gratuita y de calidad.

En nuestro turno de la tarde hemos comenzado pidiendo disculpas a nuestras compañeras claustrales por lo sucedido al final de la mañana, exceptuando a la Mesa censuradora y al individuo fascista de UDE explicando el porque de dichas excepciones.

Después hemos leído nuestras mociones, de las que han sido aprobadas la referida a la necesidad de mejorar el transporte universitario en la linea Uesca-Zaragoza y la que solicitaba el reconocimiento de los títulos oficiales de lengua extranjera a quienes cursen y aprueben en la Universidad de Zaragoza asignaturas del mismo nivel o superior al requerido para la obtención del titulo.

Sin embargo, han sido rechazadas nuestras propuestas de trilingüismo en la Universidad de Zaragoza y la que planteaba el fin de las relaciones que tiene la institución con bancos y entidades financieras.

Mención especial merecen dos mociones de CEPA, una en apoyo al pueblo palestino y en condena al Estado de Israel (como nuestra moción censurada) la ruptura de relaciones con este Estado criminal desde la universidad, en ella se ha intentado desde la Mesa recortar la moción en sus puntos mas polémicos ante lo cual los representantes de CEPA han respondido leyendo su moción original sin dejarse amedrentar, siendo rechazada tras las grandes presiones que el Rector ha ejercido.

De igual forma es señalable la que planteaba una bajada de las tasas, la cual no ha sido aceptada por la Mesa al abstenerse 4 miembros del Claustro en lugar de votar en blanco, rechazándola directamente y pasando al siguiente punto del orden del día.

Cabe destacar que los claustrales de la izquierda independentista han portado durante sus intervenciones tanto pegatinas mostrando su oposición al recrecimiento de Yesa como contra elementos fascistas en la universidad, así como camisetas a favor de la lucha por la independencia del pueblo catalán y vasco.

Por ultimo agradecer todo el apoyo recibido por nuestros compañeros de la organización juvenil Purna, que han estado presentes para respaldarnos durante nuestras intervenciones, así como a las organizaciones hermanas Puyalón de Cuchas y SOA (Sindicato Obrero Aragonés) por sus muestras de solidaridad e interés mostrado, de igual forma al medio de información aragonesa AraInfo que ha estado siguiendo los hechos durante toda la jornada.

Aragón, a 19 de Noviembre de 2012.

Solidaridat con as victimas d’a represión d’o pasau diya 25 en Madrit (Castiella)

Desde UNIVERSIDAT-Estudiants Independentistas y Revolucionarias d’Aragón queremos mostrar toda nuestra solidaridad y apoyo a las personas heridas y detenidas en Madrid (Castilla) el pasado día 25, a los que deseamos una pronta puesta en libertad y recuperación de las heridas sufridas. Con actuaciones como esta el Estado español muestra una vez más su verdadera cara y métodos, así como el verdadero fin de sus mal llamadas fuerzas de “seguridad”, con las que intentan atemorizar a los pueblos en lucha.

Las y los estudiantes aragoneses queremos expresar un especial ánimo y apoyo al aragonés militante de la izquierda independentista allí detenido así como a su familia y amigos.

    Si nos tocan a una nos tocan a todas!
    Libertat luitaderas presas!
    A solidaridat ye a nuestra millor arma!

Enta o nuevo sindicalismo revolucionario d’a estudiantalla

Hoy publicamos un primer texto, un pequeño análisis de la coyuntura actual del sindicalismo estudiantil en Aragón. Es una crítica al sindicalismo oficial y al reformismo absoluto y oportunista que impera entre las organizaciones de la universidad de nuestro país. Con este texto damos inicio a la pequeña campaña que hemos llamado «Enta o nuevo sindicalismo revolucionario d’a estudiantalla» y que, pese al nombre, no busca añadir ninguna cuestión que no se haya visto ya en los ámbitos estudiantiles sino una reconstrucción ideológica de los planteamientos de un sindicalismo revolucionario que hoy prácticamente ha desaparecido de la universidad. Continuaremos publicando textos de esta índole que, pretendemos, sirva como base para la refundación de Universidat.

Puedes leerlo o descargarlo en PDF pinchando aquí

Hacia un nuevo sindicalismo del estudiantado

El actual modelo de representación de los y las estudiantes en la universidad pública aragonesa es poco más que un timo. En Universidat creemos que el panorama sindical se halla en franca decadencia y que las organizaciones existentes, al margen de grupos históricos concretos, no son más que una amalgama de colectivos oportunistas y reaccionarios que reducen su espectro de lucha a cuestiones coyunturales, abstraídas de su contexto, y que por tanto no son capaces de plantear una respuesta real a los problemas de la educación.

Es evidente que los grupos destacables dentro del ámbito universitario siguen una línea ideológica socialdemócrata que en muchos casos busca protagonizar (y controlar) las movilizaciones estudiantiles desvinculándolas de su carácter combativo y de clase. Esta estrategia abominable y oportunista, que en muchos casos sólo sirve para frenar la rebeldía del estudiantado, sólo favorece a la clase dominante que busca por todos los medios evitar que los y las estudiantes se organicen bajo una ideología abiertamente revolucionaria.

Tiene una importancia incuestionable el desenmascarar estas prácticas de derribo de la autoorganización de los y las estudiantes. A este respecto es de destacar el transversalismo que caracteriza a los sindicatos estudiantiles aragoneses de hoy, que pretenden hacer desaparecer la división en clases y la lucha que entre ambas se da. Este discurso interclasista se produce como consecuencia, una vez más, de la abstracción de los problemas concretos de su contextualidad, de aquello que los produce y determina. Si lo que se pretende es, por ejemplo, únicamente luchar por una educación pública y de calidad lo que se está haciendo es generar un discurso que puede asumir con relativa facilidad la derecha y el empresariado. En otras palabras, reducir el discurso de los y las estudiantes a la lucha contra los recortes y las privatizaciones es caer en el reformismo. Del mismo modo ocurre con la cuestión de la representatividad: las organizaciones con más peso dentro de la institución universitaria actualmente engrandecen la cuestión de las elecciones y las representantes sindicales dentro de la universidad. Si bien es cierto que es importante contar con la representatividad como un instrumento para hacerse oír y solucionar problemas concretos de las y los estudiantes la lucha real por la educación no se puede hacer desde dentro de la institución pues pese a los intentos por maquillarlo su gobierno es arbitrario y responde siempre a los intereses del poder social. La representación claustral es algo que en un sindicalismo revolucionario ha de quedar en segundo plano, como el elemento menos importante de la lucha estudiantil ¿Cómo entender esto? Simplemente se trata de que los problemas de los y las estudiantes son concretos pero las soluciones que se les pueden dar desde el claustro son puramente formales, no definitivas, y esto se debe a que la causa de la problemática general del estudiantado no se encuentra dentro de la propia institución sino fuera, en el entorno político y social. Es preciso trascender lo propiamente educativo y abrirse desde una perspectiva estudiantil hacia el sistema en el que vivimos para no quedarse en las causas superficiales sino atacar a la raíz del problema, la causa última de los males de las estudiantes: el sistema capitalista y los paradigmas culturales en los que éste se encuentra instalado.

Queda pues, claro, que una de las principales necesidades de un sindicalismo alternativo (en el sentido de no ser como el imperante) es que éste se constituya como una fuerza no encerrada en lo educativo. El trabajo de un sindicato revolucionario ha de centrarse en las cuestiones educativas y estudiantiles sí, pero no ha de quedarse ahí, ha de explorar el ámbito que rodea su inmediatez y actuar allí donde crea necesario y en colaboración con quien crea más oportuno. En consecuencia, una organización estudiantil revolucionaria tiene que elaborar todo un discurso ideológico que encadene lo educativo con la necesidad de un cambio social radical. En este sentido el papel del rector o del claustro, o de las quejas sobre profesoras no dejan de ser nada más que nimiedades frente a la perspectiva del derrocamiento del capitalismo.

No se entiende cómo los sindicatos desinflan su discurso y lo centran en una problemática que saben tiene su causa en algo externo al centro de actuación que se autoimponen. Y cuando tratan de sobrepasar los límites del plano educativo van a parar a los pies del poder establecido, sin cuestionar su autoridad sino aceptándolo como legítimo. He ahí que se demuestra su absoluta sumisión al sistema, su marcado carácter reaccionario incluso de aquellos que se dicen más innovadores y progresistas. Esta estrategia se evidencia también en las calles, intentando frenar cualquier muestra espontánea de combatividad por parte de las personas estudiantes. Tratan de canalizar a través de sus organizaciones un descontento y una rabia que pudiendo expresarse de forma subversiva es domesticada y subsumida bajo la legalidad capitalista. Estos comportamientos, que a todas luces suponen una verdadera traición a la clase obrera, son otra muestra más de su amarillismo y su falta de valor frente a lo establecido.

Cuando no son los filiales de los sindicatos de trabajadoras afines al poder son una mezcla heterodoxa de supuestos revolucionarios bajo la bandera del más absoluto reformismo, y, si no, son las organizaciones estudiantiles de uno u otro partido socialdemócrata que pretende obtener su parte del pastel. Todos tienen en común que juegan a ese juego viciado que en la universidad trata de imitar al politiqueo parlamentario. Se les deja jugar a «ser políticos» en ambiente de total y vergonzoso peloteo y buenrrollismo interclasista. Como viene siendo habitual entre las organizaciones estudiantiles y juveniles que están dentro de las instituciones (especialmente creadas para ellas) todo se convierte en un intento por escalar puestos en base a una supuesta representatividad de las estudiantes y por figurar para el interés de uno u otro partido o sindicato. En ocasiones lo que se busca con el sindicalismo es un beneficio educativo, una práctica lastimosa que tristemente se observa día a día.

Ante este panorama el sindicalismo revolucionario no puede agachar la cabeza. Reivindicar que defender al estudiantado no es presentarse a las elecciones y repetir una y otra vez un discurso vacío de todo contenido político. Ellos, las organizaciones actuales de la universidad aragonesa, son los sindicatos del sistema, que de un modo u otro benefician al poder y perpetúan la dominación estructural de los grandes empresarios. Un sindicato revolucionario como el nuestro se constituye, como hacemos en este mismo texto, a partir de la crítica a la práctica y discurso de las organizaciones reaccionarias.

En definitiva, las organizaciones que hoy parecen monopolizar el movimiento estudiantil en nuestro país son el dispositivo que consciente o inconsciente sirve de apoyo al sistema para frenar la constitución de un estudiantado combativo y transgresor. El poder sabe algo que estos sindicatos reformistas desconocen; los y las estudiantes, como colectivo, se constituyen como un potencial sujeto revolucionario. Es la gran lección de Mayo del 68, que los y las estudiantes pueden y deben configurarse en una masa consciente y combativa que arrastre y funcione como piedra de toque revolucionaria para el resto de sectores sociales. Partiendo de este hecho se hace especialmente visible la labor de continencia que cumplen estas organizaciones, de despolitizar a la juventud, de reducir sus reivindicaciones a lo fáctico, a lo temporal e intrascendente. Un sindicalismo revolucionario politiza a los y las estudiantes, las lleva hacia posiciones que apuesten por el cambio estructural más allá de lo educativo o institucional. Es preciso que esa potencialidad revolucionaria del estudiantado se materialice pero eso no va a conseguirse desde posiciones progresistas o reformistas.

Más aún, es preciso concatenar las luchas estudiantiles, en cualquier acepción en la que éstas puedan darse, con el movimiento obrero. Las luchas de los y las trabajadoras tienen que verse reflejadas en la actividad política de las personas estudiantes. Tristemente tanto los sindicatos actuales de estudiantes y de trabajadoras intentan obviarse mutuamente (sólo formalmente pues en la práctica se sirven a sus propios intereses), pretendiendo una diferenciación estratégica que en realidad nunca se efectúa. La lucha última de los y las estudiantes, por la disolución del capitalismo, es la misma que la de los y las obreras, de ahí que no pueda haber una disociación entre ambos grupos tal y como parecen pretender muchas organizaciones del ámbito estudiantil universitario.

Se ha señalado la acuciante pasividad de las y los estudiantes con respecto a la representatividad sindical y el funcionamiento de la institución general. Es cierto que esa desafección puede estar causada debido a una enajenación muy común en la sociedad que lleva a los sujetos a desentenderse de lo político pero incluso en esto los sindicatos amarillos deben aceptar su responsabilidad. Desde una mirada externa el mundo de los sindicatos estudiantiles se puede observar cómo estos se perciben como algo totalmente intrascendente, que no responde a las necesidades profundas de los y las estudiantes. Esa visión de que lo sindical es un mundo de intereses y chanchullos está muy asentada y no va desencaminada. En el fondo hay que aceptar que el sistema educativo y al universidad no se puede cambiar desde dentro, desde las propias instituciones pues estas no están controladas por la comunidad educativa sino que responden, quieran o no, a una dominación política externa. Los únicos que obvian esto, y lo hacen formalmente, son los sindicatos que pretenden hacer ver que la participación institucional tiene una relevancia que en realidad no es tal. El estudiantado sabe que la representación tiene unas funciones pero que no se la puede extralimitar, que las líneas generales de la educación se eligen fuera y, por tanto, es ahí donde se debe actuar.

La mayor evidencia del fracaso del sindicalismo estudiantil oficial, el que hasta ahora ha venido imperando, es que con su estrategia de institucionalización y de aceptación de lo establecido no han hecho más que fracasar estrepitosamente. De nada ha servido su aparente incesante actividad contra las tasas, las privatizaciones, los planes de estudio y la reducción de presupuestos, la situación ha ido empeorando paulatinamente y los sindicatos de estudiantes no han sido capaces de dar una respuesta contundente. Si había alguien que creía que desde dentro del sistema educativo se podían frenar las reformas impuestas por el gran Capital, hoy ya nadie puede creerse semejante tomadura de pelo. Toda las protestas que se canalizaban por las instituciones educativas han sido obviadas dejando claro que contra el sistema lo único que sirve es la acción directa

El nuevo sindicalismo, el revolucionario, debe romper con todas estas concepciones reaccionarias y sumisas del poder. Debe usar las instituciones sólo para molestar y fomentar la desafección del estudiantado con el sindicalismo institucionalizado. Es necesario un sindicalismo combativo y de clase que devuelva el carácter transformador a los y las estudiantes de Aragón. Y en esta capacidad de sobrepasar lo educativo el sindicato debe plantearse todas las problemáticas políticas relevantes, debe adaptar para sí el feminismo político, la lucha internacionalista o la cuestión nacional como pilares básicos que conformarán su discurso. Además debe elaborar una praxis de calle, que no se limite a la protesta bajo los marcos del sistema, una práctica no sumisa que busque la lucha del día a día y no la movilización coyuntural.

Esta es la necesidad de Universidat, que renace como un sindicato revolucionario para contrarrestar la actividad de la reacción y el oportunismo. Es nuestro objetivo devolver el espíritu revolucionario al estudiantado, hacer un sindicalismo que deje al margen, en un segundo plano, lo institucional y se centre en las causas profundas de los problemas de los y las estudiantes. Un sindicalismo estudiantil  antifascista, independentista y feminista que luche por un control obrero de la universidad y contra una educación que sólo forma sujetos sumisos.

Universidat, estudiants independentistas y revolucionarias d’Aragón

Aragón, a 17 de abril de 2012